El Consejo de Ministros ha prorrogado los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y la prestación por cese de actividad para los autónomos hasta el 31 de mayo, con lo que busca mantener hinchado un flotador al que se han agarrado empresarios y trabajadores durante los últimos 10 meses de pandemia. Con esta decisión, el Ejecutivo amplía los plazos de cobertura de estas ayudas y añade una serie de modificaciones con las que pretender ampliar el grupo de beneficiarios.